miércoles, 17 de marzo de 2010

Lanza Piedras





Fundíbulo en el Castillo de Baux, Francia.
Un fundíbulo o trabuquete, también conocido como lanzapiedras es un arma de asedio medieval, empleada para destruir murallas o para lanzar proyectiles sobre los muros.
Se piensa que fue inventado en China entre los siglos V y III a. C. El Fundíbulo de contrapeso fue un perfeccionamiento del fundíbulo de tracción. El invento llegó a Europa alrededor del año 500 dC. Durante la Edad Media se cree que pudo haber sido usado para arrojar personas o animales, que hubiesen muerto por la peste negra, por encima de los muros de los castillos, con el propósito de infectar a la gente dentro de éste durante un sitio.


Un fundíbulo está formado por una viga o barra de madera sujeta a un armazón que la mantiene elevada del suelo. El punto de apoyo de la viga (usualmente un eje) está colocado en la parte superior del armazón. Del brazo corto de la barra se encuentra suspendido un contrapeso y del brazo largo una honda. La honda tiene un extremo atado a la viga y un extremo libre con un lazo donde se engancha la bolsa del proyectil.
El proyectil de un fundíbulo era usualmente una gran piedra redonda, aunque otro tipo de proyectiles eran ocasionalmente usados: animales muertos, colmenas, cabezas de enemigos capturados, pequeñas piedras de arcilla cocinada que explotarían en el impacto como metrallas, barriles de brea o aceite encendidos, o hasta negociadores que no habían tenido éxito, heces de animales, prisioneros de guerra y espías con vida.
Dimensiones
Las dimensiones de cada uno de los componentes del fundíbulo determinan el funcionamiento que tendrá el arma. La viga es uno de los elementos cruciales. Debe ser lo más ligera posible, pero lo suficientemente fuerte para no romperse en el disparo. La proporción entre los brazos largo y corto de la viga y la longitud de la honda, son factores muy importantes para determinar el alcance que logrará el proyectil. El propósito de un buen diseño es convertir la mayor cantidad posible de la energía potencial del contrapeso a energía cinética para el proyectil. Si la transferencia es de un 100%, y no existe fricción, el alcance máximo, Rmax, del proyectil sería de Rmax = 2hmc / mp, donde h es la distancia que recorre el contrapeso al caer y mc y mp son las masas del contrapeso y del proyectil, respectivamente. La eficiencia real de un fundíbulo es entonces simplemente determinada como la proporción entre el alcance conseguido y el alcance máximo calculado.
Características técnicas
Si bien el tamaño y el peso de la máquina pueden variar mucho de un modelo a otro, un fundíbulo tiene las siguientes características técnicas:
Longitud de eje: de 8 a 12 metros.
Peso de contrapesos: entre 10 y 18 toneladas.
peso del proyectil: de 80 a 100 kilogramos.
Alcance máximo: un poco más de 200 metros.
Número de trabajadores: alrededor de 60 personas (carpinteros, mamposteros, etc.).
Cadencia de disparo: 1 a 2 por hora.
Diseños
Los diseños eran llevados a cabo realizando modificaciones en un modelo a escala. No existen descripciones realmente detalladas de fundíbulos medievales (o anteriores) que den información acerca de las dimensiones o formas de la viga o la proporción entre el brazo largo y el corto de la viga, entre otras cosas. Ningún modelo de tiempos medievales ha sobrevivido. Los pocos dibujos contemporáneos existentes son extremadamente esquemáticos e incluso a veces muestran proporciones físicamente imposibles. Los métodos usados para mejorar su funcionamiento y diseño eran, aparentemente, secretos militares, y no están disponibles para los reconstructores de hoy en día.

Eficacia [editar]
Los fundíbulos eran armas muy poderosas, con un alcance de unos 275 metros. Los diseñadores de castillos frecuentemente construían sus fortificaciones previendo un ataque con fundíbulos. Por ejemplo, el Castillo Caerphilly, en Gales, estaba rodeado por lagos artificiales para mantener a los sitiadores con sus armas de asedio a gran distancia. El alcance de muchos fundíbulos era en realidad más corto que el de un arquero inglés (250-300 m), convirtiendo en peligrosa la tarea de operar un fundíbulo durante un sitio. Esto significaba que los sitios podían durar mucho tiempo; a veces hasta varios años.
Debido al tiempo empleado para cargar la honda y levantar el contrapeso en fundíbulos grandes, no es posible hacer más que un par de tiros por hora. Algunos más pequeños pueden disparar un par de veces por minuto. Un fundíbulo puede aumentar su eficiencia realizando ciertas modificaciones. Una es permitiendo al contrapeso bajar en forma totalmente vertical. Esto maximiza la transferencia de la energía potencial del contrapeso al proyectil. Otra es colocarle ruedas al fundíbulo. Éstas permiten al armazón moverse libremente de atrás para adelante, haciéndolo más estable, ya que la fuerza que genera el contrapeso al caer es transferida al movimiento hacia adelante del fundíbulo, en vez de hacer inclinar al armazón, dañando la estructura.
Funcionamiento de un fundíbulo
Un fundíbulo funciona como una palanca. Es amartillado levantando el contrapeso, por lo general con un torno o malacate. Un mecanismo disparador mantiene el contrapeso en su posición. La honda es colocada en forma horizontal, sobre un canal, en la base del armazón, paralelo a la barra y el proyectil colocado en su bolsa. Cuando el disparador es soltado, el contrapeso cae y la viga impulsa la honda, primero horizontalmente a través del canal y luego, en el aire, haciéndola describir un arco hacia arriba. Cuando el proyectil está cerca del punto en que la honda forma un ángulo de 45° con la horizontal, el gancho se desliza del extremo libre de la honda y vuela libremente hacia su objetivo.
Al emplazar y apuntar el fundíbulo, se deben realizar varios intentos antes de lograr una posición óptima para el ataque. Pequeños ajustes pueden ser hechos cambiando el ángulo del gancho que sostiene el extremo libre de la honda o alterando la longitud de la honda.
Historia y primeros usos
Orígenes El fundíbulo deriva de la antigua honda. En realidad, una variante de ella (que usaba una pequeña vara de madera para extender el arma y proveerle un mejor apalancamiento) evolucionó para convertirse en el fundíbulo de tracción, en el cual un grupo de personas tiraban de cuerdas atadas al brazo corto de una palanca que tiene una honda en el brazo largo. Este tipo de fundíbulo es más pequeño y tiene un alcance menor que el fundíbulo de contrapeso, pero es un máquina más fácil de transportar y tiene un promedio más rápido de disparos. Los fundíbulos de tracción más pequeños pueden ser accionados por la fuerza de una persona tirando de una sola cuerda, pero la mayoría eran diseñados de un tamaño tal que se necesitaban entre 20 y 100 hombres para hacerlo funcionar; normalmente se ubicaban 2 personas por cuerda. Éstos eran a veces ciudadanos que ayudaban en el sitio o en la defensa de su ciudad.
Primeros fundíbulos
Se cree que los primeros fundíbulos fueron usados en China en el Siglo V a. C. Los fundíbulos chinos de contrapeso eran llamados Huihui Pao (回回砲) o Xiangyang Pao (襄陽砲), ("huihui" significa musulmán) porque los chinos conocieron los primeros fundíbulos durante los sitios a las ciudades de Fangyang y Xiangyang, cuando el ejército mongol, incapaz de capturar las ciudades a pesar de haberlas sitiado por muchos años, contrató a dos ingenieros persas, quienes construyeron fundíbulos de contrapeso y pronto redujeron las ciudades a escombros, y forzaron a las guarniciones a rendirse.
Hacia occidente
El uso del fundíbulo se extendió hacia el oeste y alcanzó los países árabes a través de Persia y Bizancio. El arte de construirlos llegó a conocerse en los países nórdicos desde el norte de Alemania, cuya maquinaria de guerra es regularmente mencionada en los libros de la Liga Hanseática. Hay ciertas dudas sobre el período exacto en que estos artefactos y el conocimiento sobre ellos llegaron a Escandinavia. Los vikingos pueden haberlos conocido en una era mucho más temprana, como el monje Abbo de St. Germain indica sobre el sitio de París (885-886), en su épica "De belle Parisiato", fechada alrededor del año 890.
Los fundíbulos fueron usados por primera vez en Italia a fines del Siglo XII e introducidos en Inglaterra en 1216, durante el sitio de Dover. En 1304, durante el sitio al Castillo Stirling, Eduardo I de Inglaterra ordenó a sus ingenieros que construyeran un fundíbulo gigante para la armada inglesa, llamado "Warwolf" (lobo de guerra). Ningún detalle de su diseño ha sobrevivido hasta la actualidad.
Últimos fundíbulos
Con la introducción de la pólvora, el fundíbulo fue reemplazado como arma de asedio preferida por el cañón. El último uso militar recordado fue en 1521, durante el sitio a la capital azteca por parte de Hernán Cortés. El relato del ataque menciona que su uso fue motivado por la falta de pólvora. Sin embargo, el intento fue desafortunado: el primer proyectil lanzado aterrizó en el fundíbulo, destruyéndolo; aunque según el libro "La visión de los Vencidos", esta arma realizó varios disparos antes de romperse.
Fundíbulos en la actualidad

Réplica de un fundíbulo en Château de Castelnaud

Modelo comercial de un fundíbulo medieval
Actualmente, muchas personas construyen y experimentan con fundíbulos por diversión, y son usados en las aulas para ilustrar principios mecánicos y físicos. Existen desde pequeños modelos a escala hasta grandes réplicas de varias toneladas.
Existen fundíbulos modernos con algunas mejoras:
fundíbulo de brazo flotante
F2K fundíbulo
Scissor-jack
Whipper
MRT(en inglés multi-rotational trebuchet) Fundíbulo multi-rotacional. Es menos eficiente que uno de brazo flotante, pero más eficiente que un fundíbulo tradicional. El brazo da una o dos vueltas completas antes de lanzar el proyectil.

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